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Lectura10 de febrero de 20265 min de lecturaAna Lucía Morales

5 consejos para fomentar la lectura en casa

La lectura como regalo para toda la vida

Uno de los regalos más valiosos que puedes darle a tus hijos es el amor por la lectura. Los niños que leen desde pequeños desarrollan mejor vocabulario, mayor capacidad de concentración y una imaginación más rica. Pero, ¿cómo lograr que un niño prefiera un libro a una pantalla? La respuesta está en hacer de la lectura una experiencia placentera, no una obligación.

Estrategias que realmente funcionan

  • Crea un rincón de lectura acogedor: Dedica un espacio en tu hogar con cojines, buena luz y libros al alcance de sus manos. Cuando los niños tienen acceso libre a los libros, la curiosidad hace el resto.
  • Lee con ellos, no solo para ellos: Que tus hijos te vean leyendo es tan importante como leerles en voz alta. El ejemplo es la herramienta más poderosa que tienes como padre o madre.
  • Respeta sus gustos: Si tu hijo quiere leer el mismo libro por décima vez, celébralo. La repetición es parte natural del aprendizaje y demuestra que esa historia lo conecta emocionalmente.
  • Convierte la lectura en juego: Haz voces diferentes para cada personaje, inventa finales alternativos, dibuja juntos las escenas favoritas. La lectura activa genera recuerdos que duran toda la vida.
  • Establece una rutina flexible: Un cuento antes de dormir, un libro en la sala de espera del doctor, una historia en el parque. Lleva siempre un libro contigo y aprovecha los momentos de espera.

¿Qué libros elegir según la edad?

Para los más pequeños (0 a 2 años), busca libros con texturas, solapas y colores vivos que estimulen sus sentidos. Entre los 2 y 5 años, los cuentos cortos con ilustraciones llamativas y personajes entrañables son ideales. A partir de los 5 años, puedes introducir historias con más texto y temáticas que reflejen sus propias experiencias: la escuela, los amigos, las emociones.

Lo más importante es no presionar. Cada niño tiene su propio ritmo y sus propios intereses. Tu papel es abrir la puerta y dejar que la curiosidad los guíe. ¡La aventura de la lectura apenas comienza!

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